sábado, enero 30, 2016

Presente

Corro, no pienso, corro.
Corro al horizonte, siempre horizonte, corro.
Corro, menos aire y más cansancio, corro.

Me persigue el pasado.  Incorregible, inaccesible, lapidado y firme.  Me saludan el agradecimiento, la sabiduría, la nostalgia y el arrepentimiento de lo que ahora fue y siempre será.

Por delante futuro.  Inmarcesible, abierto, lleno, límpido.  Todavía allá, nada aquí, pero un poco allá y otro aquí.  Y me saludan la señora ansiedad, me presentan a incertidumbre, se sienta de un lado la pregunta y del otro el temor.  Pero a la cabecera solo tiene derecho a sentarse quien yo decida.
Ninguno de ellos está allí.

Corro, la pendiente se acentúa, no hay pausa, corro.  El paisaje hipnótico y amable me invita, me tracciona.  Y cuando corro, hay mucho presente. Corro.

Y estoy finalmente aquí.  Vencido por el relato jadeante que delata mi agotamiento y mi disimulable satisfacción.  No disimulo. Corro.

Y el presente se abre ante mi como un regalo, después de todo ¿No es eso un "presente"?  Y me sorprende la nobleza de nuestra lengua que se anima a designar al momento más inmediatamente disponible como una gracia.

Corro, y me encuentro con ella, con Él y con la increíble oportunidad de vivir.

miércoles, enero 13, 2016

Qué

La vida vuelve a instrumentar una melodía, y yo estoy ahí, escuchando.

Y me pregunto:


Qué hacer cuando después del cansancio siempre hay ganas.
Qué escribir cuando la vida te vuelve a dictar...
Qué decirle a la propia sonrisa que no pide permiso ante un nuevo nombre.
Qué se hace cuando no importa el plan, sino quien te acompaña.
Y qué cuando la distancia sigue acercando.
Qué pasa cuando no lo planeaste y querés comenzar a planear.
Qué explicación le doy a lo que sin ser explicado, y sin acomodarse en la prolijidad de la lógica, tiene tanto sentido.
Qué hacer para buscarle la explicación a lo que te das cuenta no le hace ninguna falta.

Vos allá y yo acá... alguno de los dos tiene que estar en el lugar equivocado.




jueves, diciembre 17, 2015


Mi supervisora suele recordarme un proverbio chino que reza así: "si querés que algo te pase abrí un espacio y quédate ahí".
Notabene necesita volver a ser escrito.  Con otras letras.  En otra etapa.  Desde otro lugar.  Tal vez hoy con otra musa y otra inspiración.

lunes, diciembre 14, 2015

Tengo arena en mis sandalias, no puedo sacudirte de mis pensamientos.

La lluvia cae sobre mis latidos y el aroma a tierra húmeda seca el olvido.

La esperanza suena,
resuena,
retumba,
tumba.

Suena bien.

Sé que...
creo que... Podemos.

sábado, noviembre 28, 2015

No sé bien que escribir.

Me senté frente a la pantalla vacía y ese frío polar del blanco sin llenar, parece competir con la calidez de la sensación que me trajo.  De cualquier manera hay algo en mi timia de ánimo que me mantiene aquí sentado.  Es algo así como una emoción que pide ser acompañada por letras.

Y no quiero decepcionar con estas lineas, porque no van a encontrar nada para llevarse, solo escribo para que alguien me acompañe a cargar esta sensación.  Y escucho a Cata Raybaud recordándome que "vos sos pura inspiración" y me estoy muriendo de sueño o en un sueño...



(Volví luego de mucho tiempo, volví porque me fuí.)

lunes, junio 13, 2011


No debería escribir: "no debería".
No tengo nada que decir, pero tengo que decirlo.
Y No es silencio, no... silencio es cuando no aturde.

Hoy quisiera encontrar lo que ya sé donde está,
hoy quisiera perder lo que nunca tuve,
hoy quisiera "sin querer queriendo" querer.

Quiero escribir pero sin que nadie lea,
quiero leer lo que nadie escribe!
Al fin y al cabo lo único que quiero es querer y que me quieran.

Paupérrimo, vulnerable, kamikaze:
así es este post al sur de la frontera
y al oeste del sol (que libro enorme!)

martes, junio 07, 2011

Me río!


A mi derecha las olas rompen rítmicamente contra la costanera. A la izquierda la avenida Aeroparque... cargada, muy cargada. Abajo mis piernas que se mueven paralelas, a tiempo y alternándose sin que yo tenga conciencia del esfuerzo. Es que mi conciencia está diluida en el horizonte, entre el brillo encandilante del sol sobre la cubierta del Río de la Plata y el horizonte de mar.
Buenos Aires despierta y se vuelve ruidosa. El río le hace compañía. Compañia sin contaminarse de sus ritmos y sus ruidos. Está simplemente a su lado. Eso es todo lo que hace. Y Bs As no sería lo que es desde su historia y su presente sin el río y su puerto. No habría porteños y arrabal, lunfardo, milonga y tango.

Me gusta el río... acompaña sin contagiarse. Esta presente sin exigir. Transmite solo a los que sintonizan. Mi música descansa en Stop, el aire vuelve a ocupar mis pulmones y dejo el ritmo de mi entrenamiento para descansar con el río.

Y claro, me son-río.

(La foto de este post la tomé esa misma mañana)

domingo, mayo 22, 2011


Trasnoche, cansancio y 15 minutos de lucidez. Estos son los ingredientes de este post que no quiere irse a dormir sin ser escrito:

No está nada dicho, y por momentos pareciera que no hace falta decir nada más. Sin embargo para el que se quemó con leche, ve la vaca y llora. Y te volvés fóbico, desconfiado y descreído. Pero cuidado, te volvés todas esas cosas especialmente con vos mismo.

Y en el baúl de los recuerdos o el sarcófago de tu pasado... descansan incansables las memorias de lo que aprendiste para no repetir y te lo repetiste mil veces; todo para descubrir que algunas cosas vuelven enganchadas a su propio circulo karmático del que, no te engañes, todavía no saliste. Que alguien me explique por qué uno puede volver a lo mismo sin ser el mismo... Diganmé ¿por qué?

No estar seguro de tus sentimientos, o estar seguro de que tus sentimientos no son los que quisieras, puede ponerte en una situación tan incomoda como la misma soledad. Sí, la misma soledad de siempre.

Hoy es 6 de Junio, esto lo escribí el 22 de mayo. Hoy no es ayer, hoy es hoy.

sábado, abril 16, 2011

Playa invierno (3ra parte)


Y los momentos como sucesiones irrepetibles en el espacio del tiempo no pueden dejar pasar a este. Pues este no es uno, sino que este es El momento. Es que este momento tiene que ver directamente con lo que él (no el momento, sino por el contrario él en este momento) ha dejado de significar.

Hoy Paula se ha parado sobre sus dos pies.

Luego de estar acostada y dormida durante la noche, descubre que despertar no siempre es tan incómodo. El sol es claro y luego de acostumbrar sus pupilas al día, la duda de la penumbra no dice presente. Ya no sabe cuál es el camino, lo que sabe es que no estaba transitando ninguno que la lleve a encontrarlo.

Hoy Paula se ha parado sobre sus propios pies. Pararse sobre sus propias piernas es parecido a la sensación de recordar que con la única persona que tiene la absoluta seguridad de levantarse y acostarse todos los días de su vida, es con ella misma, nadie más. Realidad que encuentra su corazón diferente pues él se ve diferente hoy. Él lucia indestructible, completamente entero, más allá de cualquier vulnerabilidad.

Hoy no.

Hoy sí.

Hoy sí puede pensar. Hoy puede decidir y decir lo que decide. Secar sus lágrimas y dejar el exilio. Sí, dejar el ex-ilio. Dejar al ex y a su lío.

De aquí en más, la historia no se cierra, se abre. Y todo aquel que ha pasado por principios y finales entenderá que no puedo más que dejar abierto este final. Libre. Completamente librado a su propio azar. Enteramente ajeno a estas letras y completamente vivo, como cada día que Paula ahora vive parada sobre sus propios pies. En sus pies no hay arena, ni olas, ni playa. Ya no es invierno.


FIN

miércoles, marzo 23, 2011

Playa invierno (2da Parte)

Sienten grande el privilegio de hablar cara a cara. Privilegio que antes tenían solo algún fin de semana por mes. Estando juntos se han sorprendido al encontrar lo que solo asoma cuando se comparte lo cotidiano. Descubrieron que tienen asco a cosas parecidas, como lo son encontrar restos pequeños de bizcocho pegados a la bombilla de alguien que acaba de tomar del mate y especialmente, respirar el olor a grasitud en el cuerpo de quien se ha parado delante mientras se sube una escalera mecánica. Sin embargo Paula guarda un asco que no comparte, uno muy personal. Ella imagina que el olor de un colchón usado se debe a cierta incubación de mugre del tipo "fermentativa" dentro del mismo. Tiene la fantasía de que la suciedad de “quien sabe que detestable individuo que puedo haber hecho uso del mismo” es capaz de poseer al objeto. Ahora el colchón usado es entonces víctima de un hechizo del que nadie puede librarlo. Quien haga uso del colchón se expone a la maldición por causa de la cual, se suele sentir en el cuerpo un cosquilleo hormigueante de insectos que trepan comenzando por las extremidades. Es un hechizo que puede llevar a la posesión que tendrá por víctima al indefenso durmiente y por victimario al demonio de las suciedades nocturnas. Pronto descubrirá que este asco compite muy de cerca con el olor a sucio de quien está por delante en la escalera mecánica. “Por qué no se bañan”! suele exclamar en voz baja mientras dura semejante inconveniencia.
Sus ascos están tan profundamente arraigados, que se pregunta si todo esto se debe a alguna situación no resuelta de la niñez, cuyo efecto ha constituido una formación reactiva, de calidad inconsciente, que atormenta su psiquis. Nunca ha llevado semejante tema a
su análisis, pero en ciertas situaciones se plantea si no debería hacerlo.
Hoy lee en uno de los libros de su autor preferido:
Yo no creo en las fórmulas fantasiosas o en las excursiones históricas para adentrarse en tu pasado personal y descubrir que el "paso de los pañales al retrete" fue hecho en forma torpe y brusca y que otras personas son las responsables de tu infelicidad.
La cita la absorbe completamente. Su significado ha disparado una serie de memorias y fantasías de sus primeros años de vida. Ahora parece entenderlo todo. No lo puede explicar, pues la sensación es tan clara que asusta, tan lúcida que no puede acatarla. Vino a buscar sol y sigue remando lunas. Partió divisando un horizonte y hoy solo camina callejones de regreso a donde siempre a estado. No todas las playas son lo que parecen, y en esta, aunque playa, habita el invierno.
Se enoja por la ironía de la vida que cachetea violenta su realidad y no quiere estar pasando por esto


¡No quiere!
Mientras piensa, un cover de Glee suena de fondo “La vida muchas veces no es lo que queremos, sino lo que necesitamos…”
No quiere estar allí, playa invierno es poca playa, es poco sol ¡Para septiembre falta mucho y ella ha decidido primavera hoy!
El momento ha llegado (continuará)